Espacio publicitario disponible

DATOS OFICIALES

Aumentó la desigualdad en Argentina: los ingresos de los hogares más ricos superan en 15 veces a los de los sectores vulnerables

El informe del INDEC sobre el primer trimestre de 2026 confirma un deterioro en el coeficiente de Gini y una brecha salarial de género cercana al 30%, mientras que los trabajadores informales ganan casi la mitad que los registrados.

PorTendencia de noticias
25 jun, 2026 04:35 p. m. Actualizado: 25 jun, 2026 04:35 p. m. AR
Aumentó la desigualdad en Argentina: los ingresos de los hogares más ricos superan en 15 veces a los de los sectores vulnerables

Argentina experimentó un incremento en la desigualdad de ingresos durante el último año, con un coeficiente de Gini que pasó de 0,435 a 0,442 entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026. Según los datos oficiales del INDEC, el ingreso promedio de los trabajadores asalariados se situó en $1.136.558,aunque persiste una profunda brecha entre quienes poseen descuento jubilatorio ($1.375.143) y aquellos en la informalidad ($731.150). Asimismo, la disparidad de género se mantiene crítica, con los varones percibiendo en promedio $1.352.247 frente a los $959.030 de las mujeres, mientras que el estrato alto de la población concentra ingresos que multiplican por más de siete veces al promedio del estrato bajo.


El coeficiente de Gini es un indicador utilizado para medir la desigualdad en la distribución del ingreso. Sus principales características son la toma de valores comprendidos entre 0 y 1.

Igualdad absoluta (Valor 0): Corresponde al escenario donde todos los ingresos están distribuidos de forma equitativa entre todos los habitantes.

Desigualdad absoluta (Valor 1): Representa el caso extremo en el que todas las personas tienen un ingreso de cero y una sola persona concentra el total de los ingresos.


Captura de pantalla 2026-06-25 162803.png

El reporte técnico sobre la "Evolución de la distribución del ingreso", al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, detalla que el 61,9% de la población total percibió algún ingreso durante el trimestre analizado, con un promedio general de $1.153.457. Al profundizar en la escala por deciles, la concentración de la riqueza resulta evidente: “la brecha calculada entre la mediana del decil 10 y el decil 1 de ingreso per cápita familiar de la población fue de 15”. En términos de participación, el 10% más rico de la población (decil 10) acaparó el 33,5% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre (decil 1) apenas alcanzó el 1,8%.


Captura de pantalla 2026-06-25 162848.png

Respecto a la población ocupada, el organismo estimó un ingreso promedio de $1.104.227. Sin embargo, al desglosar a los 9,7 millones de asalariados, la condición de formalidad aparece como el principal factor de disparidad: “el ingreso promedio de las personas asalariadas con descuento jubilatorio fue de $1.375.143 (+35,9% interanual), mientras que, en el caso de aquellas sin descuento jubilatorio, el ingreso promedio fue de $731.150 (+51,3% interanual)”. A pesar de que los salarios informales crecieron porcentualmente más en términos nominales, su valor absoluto sigue siendo drásticamente inferior al de los trabajadores registrados.


La dimensión de género continúa reflejando desigualdades estructurales en el mercado laboral. El informe consigna que “los perceptores varones tuvieron un ingreso promedio de $1.352.247, mientras que el de las mujeres fue de $959.030”. Esta diferencia se traduce en una brecha de género del 29,1% en los ingresos de la ocupación principal.


Captura de pantalla 2026-06-25 162925.png

En cuanto a los estratos sociales según el ingreso individual, el contraste es nítido:


  • Estrato bajo (deciles 1 a 4): percibió un promedio de $389.298.

  • Estrato medio (deciles 5 a 8): alcanzó un ingreso medio de $1.059.895.

  • Estrato alto (deciles 9 y 10): registró un promedio de $2.873.233.


Dependencia y fuentes de ingreso en los hogares


Finalmente, el INDEC analizó la composición de los recursos en los hogares, señalando que los ingresos laborales representan el 77,7% del total familiar, mientras que los ingresos no laborales (jubilaciones, subsidios o ayudas) alcanzan el 22,3% restante. No obstante, la dependencia de fuentes no laborales es mucho más alta en los sectores vulnerables: “el peso de los ingresos no laborales fue mayor para los deciles de ingreso total familiar más bajos, con 61,0% en el primero y 15,6% en el décimo”.


Captura de pantalla 2026-06-25 163013.png

Asimismo, la relación de dependencia socioeconómica es crítica en la base de la pirámide. Mientras que en el promedio general hay 123 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas, en el decil 1 esa cifra se dispara a “272 personas no ocupadas cada 100 ocupadas”, reduciéndose a solo 48 personas en el decil 10.

publicidad

Más de economía

publicidad